
Este sin par dolor de adentro,
lo encontre para mí,
- como encuentra cada día
el pan en sus manos,
quien habita esta esquina del país sin fuego-
nadie más lo quiso,a nadie más pertenecia,
era una fruta
redonda, persistente,cuya mordida amarga me tocaba...
***
debajo del tejado rojo, dejo salir el maullido incoloro de la garganta azul.
dasatando los lazos mojados de las camisas blancas de inumerables hebillas...
bebiendo el aroma de los viñedos que emanan café....
Ko
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