A la una, a las dos y a las tres...
Así empezaban nuestros juegos, siempre ese conteo, la cuenta ascendente, y ese numero dos tan paralizante que nos decia que solo faltaba uno más, uno más...
1,2,3...
1...
2...
Pero aquel día el 3 nunca llego, y el dos, el dos quedo ahi, incompleto, con el nudo que ciega los ojos, con el nudo que nos corto la respiración por años y vidas, vidas y más vidas, y vidas que nunca fueron nuestras, y quiza más.
"el uno, el dos y el tres y para de contar"
Porque duele el pecho? esa fue una pregunta a la cual nunca supe y creo que nunca sabre responderte, por que dolera?
realmente no se si quiero saberlo.
Ko
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